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El césped y la fertilización nitrogenada.
El nitrógeno en el césped, balance negativo.
Resumiendo, en el suelo encontramos: nitratos y amonios en solución, nitrógeno orgánico humificado que se mineraliza lentamente y pequeñas cantidades de nitrógeno, en compuestos orgánicos no humificados, que se mineralizan en breves lapsos.
La reserva principal de nitrógeno se halla en la atmósfera en forma de nitrógeno gaseoso, el suelo puede ganar nitrógeno mediante tres posibles vías: la fijación biológica, la fijación eléctrica y la fertilización. La fijación biológica es aquella por la cual el nitrógeno gaseoso pasa a nitrógeno orgánico por la acción de algunos microorganismos, estos microorganismos pueden ser simbiontes o de vida libre. Los últimos tienen una muy baja eficiencia y por lo tanto fijan pequeñas cantidades de nitrógeno, los microorganismos simbiontes se asocian con plantas leguminosas pudiendo llegar a fijar grandes cantidades de nitrógeno. En nuestros céspedes la fijación simbiótica es despreciable ya que las especies usadas no son leguminosas (exceptuando los pocos casos que poseen como césped Trébol blanco). En cuanto a la fijación que producen la tormentas eléctricas, pueden llegar a aportar entre 2 y 4 Kg de nitrógeno por hectárea por año, esta cantidad si bien es pequeña no es despreciable.
Las pérdidas de nitrógeno están dadas por la lixiviación de nitratos, la volatilización de amonio, por la denitrificación y por la exportación. Los procesos de lixiviación y de volatilización causan que el nitrógeno en solución dure poco tiempo en el perfil del suelo debiéndose reponer continuamente. La denitrificsción es la perdida de nitrógeno como nitrógeno gaseoso, que como vimos en el artículo “el exceso hídrico” es mas importante en suelos pesados y/o anegados. La exportación es la perdida de nitrógeno causada por las partes del vegetal que retiramos del sistema, así cuando cortamos el césped y retiramos los restos estamos extrayendo importantes cantidades de nitrógeno que tendrán que reingresar de alguna forma.
¿Qué sucede en el césped? Bueno, analizando lo que vimos hasta aquí sabemos que el césped puede absorber únicamente el nitrógeno inorgánico en solución, este a su vez debe reponerse continuamente. Para ello contamos con el aporte de la fijación eléctrica, con la mineralización de compuestos humificados y con la descomposición de materia orgánica no humificada. Debemos tener en cuenta que nuestro césped puede requerir entre 90 y 130 Kg de nitrógeno por hectárea por año. La fijación (eléctrica y biológica libre) pueden aportar 5 Kg, la mineralización de materia orgánica humificada puede aportar entre 5 y 8 Kg dependiendo del porcentaje de materia orgánica de nuestro suelo, dicho porcentaje ira diminuyendo con el correr de los años si levantamos los restos del corte ya que el aporte de restos vegetales será muy escaso y no habrá reposición. Por otra parte la descomposición de materia orgánica no humificada será despreciable ya que los únicos restos vegetales disponibles serán los que no recoja la máquina cortadora de césped1. Si nos fijamos las perdidas de nitrógeno del sistema nos daremos cuenta que junto con los residuos del césped cortado anualmente sacamos del sistema entre 30 y 40 Kg de nitrógeno por año, además parte de los residuos vegetales que si quedan se descomponen y volatilizan perdiendo nitrógeno gaseoso. Sin tener en cuenta las perdidas por lixiviación ya podemos ver que el balance de nitrógeno en un césped tipo es negativo, si bien en jardines jóvenes esto se puede ver disimulado por la gran cantidad de nitrógeno inicial, no es aconsejable esperar el problema para luego subsanarlo. De todo lo expuesto surge la necesidad de fertilizar para lograr estabilidad en el balance de nitrógeno.
Cuanto
y cuando fertilizar.
Para hacer una buena fertilización uno debería recurrir a un análisis de suelo, pero como esto no siempre es posible daré algunas recomendaciones prácticas para lograr una fertilización adecuada. Existen dos tipos de fertilizantes, los solubles y los de liberación lenta. Si utilizamos fertilizantes solubles conviene realizar tres aplicaciones, una en octubre otra en marzo y la última en abril, la dosis recomendada sería de 3-4 Kg de nitrógeno cada 1000 m2 . Esto quiere decir que de un fertilizante como la Urea hay que aplicar aproximadamente 10 Kg cada 1000 m2. Como regla fácil un usuario puede pensar que el grado que aparece la bolsa del fertilizante equivale al porcentaje del elemento en cuestión, en la bolsa podrá leer, por ejemplo, 46-0-0 el primer número indica nitrógeno, el segundo fósforo y el tercero potasio.
Los fertilizantes de liberación lenta tienen la ventaja de, como lo indica su nombre, irse liberando lentamente en el tiempo evitando, de esta manera, perdidas excesivas por lixiviación o volatilización. Por ello estos fertilizantes duran mas tiempo en el perfil y pueden aplicarse en dos dosis, octubre y marzo, en dosis parciales mayores pero siendo el total menor. En el caso de estos fertilizantes la dosis a aplicar sería 4-5 Kg de nitrógeno cada 1000 m2.
Por último es necesario aclarar que, pese a que en este artículo solo tratamos el caso del nitrógeno y es este el principal elemento faltante en el césped, no es el único con el que se debe fertilizar el césped, por ello muchas veces es conveniente utilizar fertilizantes que contengan otros nutrientes (como ser el 15-15-15 u otros) y sobre todo en la última fertilización tener en cuenta que se deberá proveer fósforo(puede utilizarse fosfato diamonico).
Nota
1
No es mi intención sugerir no levantar el césped cortado ya que es un tema
complicado de tratar con algunas ventajas y desventajas.
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